La autora declara no tener conflicto de interés
Resumen: la introducción del consentimiento informado en Medicina ha constituido una revolución sin precedentes en la estructura tradicional de la relación clínica, un punto de inflexión en el reconocimiento del valor de la autonomía. El modelo de los derechos aporta la identificación del valor, su universalidad y la garantía de su reconocimiento. Pero dadas las características de esta relación –asimetría, vulnerabilidad-, y el poder tecnológico y sociológico que sigue asistiendo a los profesionales, el cambio está siendo muy lento y complejo. Se suma a ello la prevalencia de la perversión del modelo de consentimiento, el denominado“paternalismo con formulario”, tan extendido como lesivo. En el artículo se analiza la historia de la relación clínica, sus diversos modelos y los datos empíricos que existen sobre el consentimiento en el ámbito clínico. Se concluye afirmando que el modelo de los derechos ya ha cumplido su función, y esbozando una propuesta: si el consentimiento quiere realizarse en la praxis clínica deberá ser complementado con el modelo de las capacidades, y superar el vínculo lógico-argumentativo habermasiano para adoptar un vínculo
comunicativo que haga efectivo el desarrollo de las capacidades de los pacientes.
